Para tejer esa pieza grande que está exhibida en su showroom se demoraron en promedio tres meses. Dos horas de trabajo al día entre el proceso de diseño, el desarrollo y los acabados finales. Eso son, contando exacto, 180 horas, sin tener en cuenta los años que Carolina Vélez se demoró en crear y posicionar una marca que rescata las técnicas ancestrales a través de piezas protagonistas.
Ahí radica la verdadera noción de lujo, en el tiempo que Oropendola invierte en sus creaciones, en los saberes adquiridos potencializados a través del diseño. Por eso, en este espacio, los clientes no encuentran miles de piezas. Encuentran piezas hechas a mano que vuelven al oficio artesanal, no al de la producción en masa. Todas elaboradas cuidadosamente en cordón encerado y aplicaciones de joyería con baño en oro o plata, para mujeres arriesgadas, vanguardistas y sofisticadas. Mujeres que quieran sentirse especiales, únicas, marcar la diferencia. Empoderarse, reafirmar su identidad, y eso, también es un lujo. Mujeres con un encanto especial por las piezas con un protagonismo visual.
Una tela o material preferida: la seda.
Un color: amo el rojo, pero no lo uso.
Si no fueras diseñadora serías: psicóloga.
Un diseñador: McQueen y Alberta Ferretti
En qué te das gusto: me encanta viajar.
Un tesoro del clóset: mis relojes.
La imponencia de los diseños de Oropendola hizo que rápidamente se convirtieran en piezas de ocasión, ideales para asistir a cualquier evento y llevarse todas las miradas. Con un valor agregado, y es que son tan versátiles que en el día a día, con un jean y una básica blanca, por ejemplo, también tienen el mismo efecto con las miradas. Piezas que cautivan por su volumen, lenguaje y expresión. Ese combustible para el espíritu, embellecen y dan seguridad. Una inversión para toda la vida.
A Carolina le encanta conversar. Le gusta “dar lora”, dice. Estudió Diseño de Vestuario en Medellín y en Italia, hizo una maestría en gestión de marcas de moda. Tiene una afición por los relojes, cree que podrían ser perfectamente una joya de compromiso. Perfeccionista, sociable, siempre alegre, disfruta mucho atender a sus clientes personalmente. Las visitas, siempre con cita previa, no siguen ningún protocolo, hay piezas comerciales listas para tocar, sentir las formas en relieve y medirse; o está la posibilidad de desarrollarlas a la medida.
En este caso, que ahora también incluye a las novias, es importante hablar del cuerpo, la estatura, eso que quieren ocultar o mostrar. Hay prototipos con y sin manga, que se abren adelante, atrás, ajustados a la cintura o un poco más sueltos. Todos dispuestos para que las clientas empiecen a familiarizarse con una marca que teje según las líneas del cuerpo de la mujer.
Volver al oficio es también una manera de dignificar la labor de artesanos que trabajan con Carolina, porque ella no está sola en esto. Su equipo, liderado por Willy, aprendió la técnica empíricamente y encontró en el macramé, como punto de partida para Oropendola, su talento. Sus manos, capaces de transformar y crear a partir de un solo material, hablan de experiencia. De un lujo que lejos de los excesos, habla de arte, reconoce el valor del saber hacer artesanal local y cuenta el tiempo que se necesita para crear un producto único que enaltece la riqueza cultural de todo un país. Ciento ochenta horas, a veces más, a veces menos.
Carolina Vélez Guerra
580 88 44 - 310 371 58 48
contacto@oropendola.co
Mall Complex Los Balsos, of. 9908.
¿Con qué acompañar una pieza de Oropendola?
Con todo. No hay una fórmula única. El concepto de la marca está basado en reversar el modelo de compra: el accesorio es la pieza protagonista y la prenda de vestir, el complemento.
Como diseñadora, ¿atiendes personalmente a todas tus clientas?
Sí, siempre. Por mi conocimiento en moda y en la elaboración de la pieza. Son diseños que parten desde la construcción del tejido y eso requiere experiencia, una destreza. También porque disfruto asesorarlas con todo, hay que ser propositivos para que las usuarias puedan potencializar aún más el uso de cada pieza. Hablamos desde el peinado hasta el tipo de zapatos que más se acomodan para el look final.
¿Para qué ocasiones de uso son las piezas Oropendola?
Cualquier evento importante. Coctel, lanzamiento, grado, matrimonio. Para un día de la semana normal en el que la clienta quiera sentirse especial y reafirmar sus ganas de vivir. Nuestras piezas transitan entre prenda de vestir y joya fastuosa, visible y táctil por su sobredimensión.
¿Tienen la opción de alquilar piezas?
No, solo venta.
¿Cuánto tiempo se demoran haciendo un vestido de novia?
Depende de la complejidad de la pieza, lo ideal es empezar con 3 meses de anticipación.
¿Cómo es el proceso puntualmente con ellas?
Es muy similar al que tenemos cuando desarrollamos una pieza a la medida, pero el hecho de ser una novia lo hace más especial. Todo nace bajo ese mismo sentimiento de querer sentirse únicas y especiales, pero sabemos que es una apuesta arriesgada y no es para todas las mujeres.
Estamos convencidos de que la usuaria debe vibrar desde el primer momento en el que se mida una pieza, debe ser natural. Uno sabe realmente cuándo es porque no lo dudan ni un segundo. Somos muy respetuosos, acá no se trata de convencer o insistir, será el vestido para el día más importante de su vida.
La intención cuando nos visita una novia es decirle que es una pieza que le va a quedar sirviendo el resto de la vida, es algo que va a poder usar de una u otra forma siempre, porque nuestros diseños se acomodan perfectamente a diferentes ocasiones, incluso cuando son de novia.
¿Cuál es la forma de pago?
Recibimos todos los medios de pago. Cuando son piezas hechas a la medida hay que hacer un anticipo del 50%. El otro 50% al momento de la entrega.
¿Cuáles son los horarios del showroom?
Con cita previa, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.
(57) 315 383 6348 + (57) 310 549 0848 info@lalibretamorada.com
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